twitter


Palacio Episcopal de Astorga. Antonio Gaudí
Felipe V y su corte de artistas franceses e italianos traen a España, a comienzos del siglo XVIII, un nuevo estilo artístico: el Neoclásico, inspirado en los monumentos de la antigüedad grecorromana. Los nuevos gustos imponen una arquitectura basada en las formas austeras, que desprecia el exceso decorativo de épocas anteriores y considera más bellas las formas sencillas.
La vida en las ciudades se convierte en una de las claves en el siglo XVIII. Se trata de crear espacios para los ciudadanos. Se rechaza el Barroco y se busca una mayor simplicidad de formas y adornos.
Se busca sobre todo el orden y la armonía, mucho más en las obras públicas, pero también en la arquitectura, escultura y pintura. A finales de este siglo irrumpe con fuerza en el arte el Modernismo, que dejará huella en la provincia de León de la mano del arquitecto Antonio Gaudí.
Tomado de U.D “El patrimonio de Castilla y León. Arte y Cultura” de la Fundación Villalar.