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Ya desde el Paleolítico, nuestros antepasados dejaron huellas artísticas en las cuevas o abrigos que habitaban: grabados y dibujos que representan animales y escenas de caza. También aparecen herramientas con huesos y piedras, así como utensilios cerámicos.

Los enterramientos, ritos y muestras de su religiosidad dan lugar a construcciones megalíticas ( grandes piedras) con las que hacían menhires ( piedras verticales) y dólmenes (piedras verticales cubiertas con una horizontal)

Así, aparecen pinturas prehistóricas en Soria ( Valonsadero), Segovia y Salamanca ( La Alberca, Siega Verde).

Un buen ejemplo de restos de huesos de seres vivos se encuentra en el yacimiento del Cerro de los huesos de Ambrona (Soria).

Tomado de U.D “El patrimonio de Castilla y León. Arte y Cultura” de la Fundación Villalar.